Los niños son integrantes esenciales al momento de crear una prometedora generación verde y más cuando se fomenta esta cultura, desde las escuelas y colegios. Miremos las razones por las que los niños y jóvenes de las escuelas deberían tener una cultura de cuidado ambiental:
1. ¡Porque tienen la energía y el entusiasmo!
Tienen todo tipo de energía y entusiasmo, las cualidades que se necesitan para ayudar a resolver algunos de los más interesantes y más complejos problemas. Su energía y entusiasmo, también pueden ayudar a inspirar a otras personas que están trabajando en los mismos problemas.
2. Aprenden de las nuevas tecnologías.
Muchas de las nuevas tecnologías se han diseñado para reducir el impacto ambiental negativo. Otras han sido diseñadas específicamente para abordar el problema. De cualquier manera, aprenden sobre nuevas y emocionantes tecnologías que reducen el impacto negativo sobre el planeta.
3. Desarrollo de buenos hábitos desde temprana edad
Al ser ecológicos mientras están jóvenes, hacen que puedan vivir sosteniblemente de una manera natural y fácil. Les enseña a ellos mismos desde temprano, los buenos hábitos a través del resto de su vida.
4. ¡Salen a la calle y se divierten!
Al caminar o ir en bicicleta a la escuela se dan un poco de tiempo de diversión en el camino. ¡Salen a la calle y disfrutan del aire fresco y la naturaleza que los rodea!
5. Obtienen ideas para ferias y proyectos de ciencia
Siendo ecológicos, empiezan a encontrar problemas en su vida cotidiana que necesitan resolver. Esto puede llevar a grandes ideas para las ferias de ciencia, como un estudiante, quien ganó una vez la Feria de Ciencias en todo Canadá por ¡haber encontrado una manera de hacer que las bolsas de plástico se degraden más rápido!
6. Enseñan a sus padres y familiares cómo ser verdes
Estando en la escuela tienen una gran oportunidad para aprender sobre algunos de los problemas ambientales que enfrenta nuestro mundo y las nuevas y emergentes formas con las que podrían ser capaces de resolverlos. Pueden ayudar a mostrar a la familia, la forma de resolver esos problemas dando ejemplo.
7. Tienen la libertad para hablar y actuar en temas ambientales
Aunque todavía son jóvenes, tienen un montón de libertad y tiempo para hablar y actuar, buscando resolver los problemas ambientales. Aprovechan la oportunidad, ¡hacen que su voz y su opinión sean escuchadas!
8. Ayudan a resolver los problemas ambientales
¡Son parte de la solución! Tienen el poder para trabajar por un mundo mejor y se comprometan a hacerlo. Enseñan a los demás, aprenden cómo se puede llegar a ser más verde, y encontrar nuevas formas de vivir sosteniblemente.
9. Amplían sus posibilidades de carrera
Hay una creciente demanda de personas que son conscientes de los problemas ambientales, y de personas que trabajan para resolver estas cuestiones. Al aprender desde una edad temprana, estarán bien preparados para cuando llegue el momento de trabajar.
10. Conocen nuevas personas
Involucrarse en proyectos ecológicos, como crear compost o jardines en la escuela, les da una gran oportunidad de conocer a nuevos amigos que tienen los mismos intereses.
